
Los objetivos que uno traza a lo largo de su vida son como las pruebas de atletismo.
Es más importante cumplirlos que preocuparse cuándo se logren. Hay metas cortas como en el atletismo existen pruebas de velocidad (100m, 200m y 400m). Otros objetivos más ambiciosos y difíciles como las pruebas de medio fondo y las interminables marathones que toman más tiempo y preparación.
Al final de cuentas, la vida es una larga carrera y no importa tanto la posición en la que se llega como alcanzar la meta. En los objetivos como en el atletismo es importante forzarse a uno mismo al límite para conocer las propias capacidades. De lo contrario se caerá en la mediocridad que no lleva a ningún lado.
Nunca se olviden que el reloj del atletismo y el de la vida se detienen y duran solo un instante.
Así que anda, no vaciles y corre tras tus sueños!